Maitane&Borja

Lo de esta pareja es otro rollo, creedme. Pero otro rollo de la forma más literal que podáis imaginar. Maitane es arquitecta y diseñadora en Maitane Agote arquitectura, lo que hace que tenga un gusto exquisito. Así que podéis haceros una idea de la boda (además de las fotografías de boda que os dejamos aquí). Sin duda se vio reflejado en cada detalle del día que vivimos.
Maitane y Borja suelen pasea con su perro por el Monte Urgull, y ambos tenían claro que querían casarse en la Capilla del Sagrado Corazón de Urgull, en Donostia. Algo tan simbólico para uno de los mejores días de su vida no podía faltar. Así que quisieron llevar su rutina por el Monte Urgull, a un nivel emocional más allá de los paseos diarios con su perro.
Las chicas de Flowers and Co se encargaron de todo el tema floral, tanto de la decoración de las flores de boda en la Capilla, como la del Chateau. Y por supuesto del ramo de boda de Maitane, decir que era espectacular es quedarse corta. ¡Lo fotografiamos todo!
Maitane hizo una entrada triunfal, subiendo las escaleras hasta la Capilla con su mejor amiga y su hermana. Mientras escribo esto se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Fue mágico, espectacular y sensacional. Entrando luego del brazo de su padre para llegar al lado de Borja, donde le esperaba con una sonrisa de oreja a oreja. No le hacía falta hablar… Los ojos de él brillaban a cada paso que daba Maitane, más cerca.
Después de la bonita ceremonia, bajamos hacia el Polvorín con una charanga. Y aprovechamos para hacer algunas fotos de boda allí en Urgull, siendo un sitio tan especial para ellos. El banquete fue en el Chateau de Arcangues, en Biarritz. Si no habéis estado, déjame contaros que es un espectacular castillo de 1.900 en un paraje idílico y único que nos dejo a todos con la boca abierta. Parecía un cuento de película, sinceramente. Allí pudimos disfrutar de una comida maravillosa de la mano de Bokado Bodas, y más tarde del fiestón que se montaron Alex Del Toro y los chicos de Burunda DJs.
Todo, absolutamente todo, desde las invitaciones hasta las chanclas para los invitados más bailongos estaban decoradas con temática de selva. Curioso cuanto menos, diferente y súper personalizado. Hubo máscaras de todo tipo de animales. Sí, sí, como leéis, ¡máscaras de animales!. Y como guinda del pastel, un toro mecánico. Personalizaron absolutamente todo, incluso les regalaron unas chaquetas vaqueras customizadas a las personas más íntimas de la pareja y de la familia. Las fotos de boda quedaron divertidas a más no poder.
Borja y Maitane lo dieron todo, y se les veía tan felices, que era imposible no sacar fotos de boda súper bonitas. Si durante el día brillaron, no os imagináis cómo brillaron durante toda la noche. Creedme, más que una boda fue una fiesta. Y digo yo, ¿no es una boda la mejor fiesta para celebrar el amor? Los fotógrafos de boda tenemos la suerte de encontrarnos con bodas increíbles como la de Borja y Maitane.